Estamos, de nuevo, entrando en la eterna discusión sobre la reelección pero en este caso con la diferencia de quienes impulsan la idea y quien sería el candidato en caso de concretarla. Personalmente de nuevo entro en una encrucijada pero que racionalmente debe ser solucionada. Estoy de acuerdo con la reelección pero no ahora, no es el momento adecuado para plantearlo por que como argumento fundamental necesitamos modificar la constitución para lograr el objetivo. El contexto no esta dado, por un claro motivo: la expresión del voto en las elecciones de abril del 2008 que se fundamento básicamente en el rechazo al continuismo y la modificación de una realidad política, social y económica insostenible. Por consiguiente, la total atención del gobierno debe estar fijada en cumplir mínimamente los deseos del votante. Y esto nos lleva a asumir el compromiso de seguir, estos dos años de gobierno que nos queda, volcados en mejorar la calidad de vida de todas y todos los paraguayos desde nuestros espacios de militancia y no encerrados en una discusión en un callejón sin salida.
Es cierto también que los cambios no se dan de la noche a la mañana y que es necesario mas de 5 años de gobierno para modificar una estructura tan podrida como la que hemos heredado después de 60 años de gobiernos colorados pero también creo que es el momento de asumir que debemos seguir generando un gran pacto como el realizado con la Alianza Patriótica para el Cambio pero esta vez con una diferencia esencial: un acuerdo programático que sea la guía de acción y gestión del próximo gobierno, un programa que sea la continuidad de los importantes cambios que se están llevando adelante por el gobierno de Fernando Lugo. Y en, este acuerdo programático si será fundamental platear la idea de la reelección.




